Santuario de Nuestra Señora del Peral de Dulzura

El santuario dedicado a la Patrona de Budia se encuentra en lo alto de la villa. 

Es tradición que allí existió un pueblo, y en uno de sus árboles se apareció la Virgen, a la que se dedicó una ermita que fue reconstruida, tal como se lee en una cartelera tallada sobre su puerta principal. El templo data de 1688 y es una cruz latina espaciosa y de grandes proporciones, todo él de sillería, siendo lo mejor de ella su portada lateral. Sus tres altares principales no dejan de tener mérito y producen un buen efecto, no obstante pertenecen al estilo Churriguera, y los otros dos mucho más antiguos, parece ser pertenecieron a la primera iglesia.

El resto del edificio, excepto la linterna de la iglesia construida en el año 1849, pertenece al periodo de edificación de la iglesia. Lo que más llama la atención es el camarín, museo a donde van a parar todos los regalos que hacen los devotos de la Virgen.